Jordi Sevilla: “Es normal que el Abogado del Estado sea funcionario, pero no que lo sea quien le lleva el café”

Notícia de Patrícia Ventura, publicada a La Vanguardia el 15 de juliol de 2010

El recorte del gasto público es, para Jordi Sevilla, ex ministro de Administraciones Públicas del Gobierno Zapatero, una de las condiciones indispensables para llevar a cabo la reforma del estado del bienestar que, a su juicio, España necesita. “Es normal que el Abogado del Estado sea funcionario, pero no que lo sea quien le lleva el café”, dijo el economista y miembro de PriceWaterhouseCoopers-Landwell, tras su renuncia el pasado mes de septiembre.

En una conferencia pronunciada en el seminario ¿Es sostenible el estado del bienestar? del Consorci Universitat Internacional Menéndez Pelayo- Centre Ernest Lluch de Barcelona (CUIMPB), Sevilla ha citado los principales pilares sobre los que deberá sostenerse el futuro estado de bienestar español haciendo hincapié en el sistema tributario, las pensiones, la sanidad y la educación.

“Si la Constitución Española afirma que todos los españoles son iguales ante la ley, el sistema tributario es inconstitucional”, según Sevilla, puesto que no se gravan de la misma forma las rentas del trabajo que las de capital, lo que provoca que “el que vive de rentas paga menos que el que trabaja”.

“¿Va a ser el trabajo lo que debe financiar el estado del bienestar?”, se preguntó Sevilla, quien ha advertido que la situación actual de crisis pone aún más de relieve la reflexión sobre la evasión de capitales, aunque, afirmó, tampoco habrá que pasar por alto que “los precios de los servicios públicos deberán ser mayores”.

Sevilla, quien también desempeñó el cargo de vocal de la Comisión no permanente de seguimiento y evaluación de acuerdos del Pacto de Toledo, se ha mostrado partidario de servirse de fuentes complementarias para financiar las pensiones en un futuro que vendrá marcado, por un lado, por el problema del envejecimiento, aunque por el otro lado, también se creará una mayor riqueza de la que debería extraerse la partida necesaria a este fin.

Sistema sanitario y copago
En el caso de la sanidad, Sevilla se ha mostrado partidario del copago aunque ha querido distinguir entre “lo urgente y lo importante”. A su entender, el copago sería lo “urgente”, aunque no lo “importante” puesto que el problema,a  su juicio, es estructural. “El copago apenas arreglará nada. No será la solución a todos los males”. En Sanidad, dijo Sevilla, es necesaria “una revolución mucho más importante que la del copago”, que consistiría en una mejor organización que se adapte a un futuro en el que el esquema sanitario se adecue a una mayor necesidad de recursos destinados a las enfermedades crónicas, características de la población envejecida “la organización actual consiste en una división según especialidades y en el futuro será necesaria una sistematización en función de las enfermedades”. De no ser así, dijo, “en el futuro nos podemos encontrar con un 40 por ciento de los hospitales vacíos y un 60 por ciento de los enfermos haciendo cola”.

Educación
Los recursos en educación no garantizarán mejores resultados, según el ex ministro, quien sostuvo que la prioridad en este ámbito sería reorientar el sistema educativo. No descartó la necesidad de una mejor financiación aunque, puntualizó, la educación no tiene problemas de sostenibilidad en este sentido y es por ello que serían “otro tipo de reformas” lo prioritario en este terreno.

Mantener el estado del bienestar
“El estado del bienestar es uno de los mayores inventos del ser humano” y, según Sevilla, es necesario preservarlo para que la globalización no tenga efectos negativos en el bienestar de Europa. “La globalización debería acercar a los Chinos a los europeos y no viceversa”, apostilló Sevilla, aclarando que realizaba esta afirmación “únicamente en términos sociales”.

Así pues, el economista se mostró convencido de que España debe aspirar a mantener el estado del bienestar en el futuro aunque para ello consideró que será imprescindible una revisión no solo de los gastos sino también de los ingresos, para lo que habrá que incidir en los impuestos y en el precio de los servicios públicos, así como en el gasto de una Administración Pública que debe responder a la demanda de austeridad.

La solución a “el problema”
La actual situación de crisis, más grave en España por su elevado déficit y su alta tasa de desempleo, se beneficiaría de todas las medidas propuestas puesto que, según el ex titular de Administraciones Públicas, el principal problema del sistema público actual es que cuenta con políticas obsoletas “necesarias en los años 60″, que ahora han dejado de serlo por los evidentes cambios que se han producido en la sociedad desde entonces. “¿Por qué motivo no se han llevado a cabo ya estas reformas?”, preguntó una de las asistentes al seminario, a lo que Sevilla, recordando su paso por el Gobierno, respondió con claridad: “Las decisiones de los partidos políticos están condicionadas a motivos electorales y la sociedad civil está más débil que nunca. Hasta que no nos demos cuenta de que somos parte del problema seguirá igual”. A pesar de ello, Sevilla ha concluido con un mensaje positivo: “La racionalidad acabará imponiendo la idea de ‘Y nosotros, ¿Qué podemos hacer?’”.

Patrícia Ventura és periodista

Categories a la la que pertany aquest article: Situació i Sortida de la Crisi econòmica

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